golpe de niño
Cuando estaba como en tercero de primaria, un niño que había reprobado dos veces —y era mayor que todos nosotros—, una vez jugando me hizo un suplex y caí de trasero. Recuerdo que se me salió el aire y lloré del dolor, por haberme golpeado y por quedarme sin aliento.
No sé si eso me haya causado algo.